Vender es infinitamente más fácil, divertido –y lucrativo– cuando tienes el mensaje adecuado para cada momento.
Vender ya es suficientemente difícil como para que tengas que explicar una y otra vez lo mismo a cada cliente.
Porque hay mensajes que necesitas tener preparados.
Esto seguro que lo sabes.
El mensaje que explica qué haces.
El que consigue que un posible cliente entienda por qué debería elegirte.
El que da el precio. ¿Por que dices el precio cierto.?
El que hace que alguien que acaba de conocerte quiera saber más.
El que consigue que un cliente que estaba a punto de desaparecer vuelva a contestarte.
Y el que hace que alguien llegue a una reunión sabiendo exactamente qué puedes ofrecerle.
¿Tienes alguno de esos mensajes?
¿O cada vez que aparece un cliente nuevo tienes que empezar desde cero?
Ahí es donde muchas empresas pierden ventas.
No porque tengan un mal producto.
No porque sus vendedores no sepan vender.
Sino porque todo lo que saben sobre su negocio está en sus cabezas.
Y cuando necesitan ponerlo por escrito...no saben cómo hacerlo.
Eso es precisamente lo que hago.
Convierto lo que ya sabes sobre tu negocio, tus clientes y tu forma de vender en mensajes que puedan trabajar por ti.
Y esos mensajes pueden estar en un email, en un anuncio, en una página web, en un discurso o en un guion de venta.
Cuando consigues reunir suficientes de ellos y hacer que todos trabajen juntos, ocurre algo interesante.
Y ahí no solo tienes unos cuantos textos.
Tienes un equipo de vendedores trabajando 24/7.
No se cansan o enferman.
No llegan tarde y piden vacaciones.
No te llaman para decirte que hoy no pueden.
No hay que perseguirlos para que hagan su trabajo.
Y, lo mejor de todo no necesitan que estés tú delante para empezar a vender.
Cada email, anuncio, página web, guión puede hacer su trabajo.
Cada uno tiene una misión.
Y juntos pueden convertirse en algo bastante más valioso que una colección de textos: un equipo comercial que nunca duerme.
Y cuando esos mensajes trabajan, dejan de ser textos.
Se convierten en una forma de estar vendiendo incluso cuando tú no estás.
Entonces…
Algunos negocios venden.
Otros tienen el producto, los testimonios, los años de experiencia… y nadie los ve.
Si eso te importa
Te escribo todos los días en una newsletter gratuita
A veces para mostrarte errores que alejan clientes sin que lo notes.
Otras veces para enseñarte cómo conseguir que lo que ya sabes sobre vender trabaje por ti.
Y alguna que otra vez, simplemente para hacerte pensar.